07 septiembre 2006

White Chocolate

“Es un jugador increíble para el aficionado pero puede sacar de quicio a cualquier entrenador”. No exactamente con esas palabras, pero esa es la opinión de numerosos analistas de la NBA acerca de Jason Williams, el hoy base de Miami Heat. Su apodo “chocolate blanco” se lo sacaron por su forma “urbana” de hablar y su parecido con la comunidad afroamericana en cuanto a su estilo de juego “callejero” a pesar de ser un "chico blanco" como reza el tatuaje de sus nudillos ("white boy"). su comportamiento, algo problemático e indisciplinado en ocasiones ya que fue apartado del equipo universitario en el último año.
En noviembre cumplirá 31 años justo cuando comience su novena temporada en la liga americana. Ya todo un veterano que dejó atrás sus excentricidades, a veces geniales, dentro de la cancha sobre todo en su etapa en Sacramento. Williams fue elegido en séptimo lugar por los Kings en el draft del 98 y allí jugó tres temporadas promediando 6.2 asistencias y 11.5 puntos por encuentro. En el año 2000 jugó el partido de Rookies contra Sophomores (con los que él participó) y nos regaló aquel inimaginable pase con el codo dirigido a Raef Lafrentz. Durante esas tres temporadas, jugadores como Chris Webber, Vlade Divac o Peja Stojakovic se aprovecharon de su gran visión de juego.
En 2001 fue traspasado a Memphis a cambio de Mike Bibby. Muchos en la franquicia de Tennessee se preguntaron si el cambio había sido positivo para ellos, lo cierto es que ahora Bibby es clave para los Kings y sus aportaciones anotadores siempre han sido más altas que las de Williams. Chocolate blanco disputó cuatro temporadas con los Grizzlies (coincidiendo con Pau) y allí promedió 7.1 asistencias y 12 puntos por partido, destacando principalmente en las dos primeras temporadas.
En 2005 volvió a Florida, universidad de la que salió, esta vez para ganar el anillo de campeón el pasado mes de junio junto con sus compañeros de Miami Heat. Este año ha repartido 4.9 pases de canasta y anotado 12.3 puntos por encuentro. Durante las finales ante Dallas ha promediado 12 puntos y 5 asistencias por partido (7 en el encuentro decisivo). Es cierto que ha bajado su media de asistencias en las últimas temporadas pero esto se compensa con el número de pérdidas de balón: 2.8 en los 5 primeros años y un balón menos perdido por partido de media en los 3 últimos, claro indicio de su madurez en el juego. Además, tener al lado al señor Dwyane Wade también hace que la estadística de asistencias se vea algo perjudicada. Ahora Jason está rehabilitándose de la operación del tendón de su rótula derecha (que le hizo perderse 18 partidos la pasada campaña) y espera comenzar la temporada sin problemas. Para un servidor, escribir este artículo era algo más que personal. (image: cnsi.com)
En este enlace podéis disfrutar de sus jugadas más espectaculares:

“El otro” Rudy: la apuesta Grizzly

No se trata del jugador del DKV y de la selección española Rudy Fernández. Este al que nos referimos ha sido comparado con Scottie Pippen, aunque las comparaciones... etc, etc. El muchacho se llama Rudy Gay (ahorrémonos juegos de palabras) y será compañero de Pau Gasol la próxima temporada ya que los Houston Rockets lo han traspasado a Memphis junto con Stromile Swift a cambio de Shane Battier. El equipo tejano se hizo con el jugador en otra operación tras ser elegido por Minnesota en el puesto número 6 del draft del pasado mes de junio. Algo tiene que tener este chico para que Memphis se haya desecho de su mejor baza defensiva, como es Battier, que finalmente fue mundialista con USA en detrimento de otro gran defensa como es Bruce Bowen. Junto con Gay, volverá el ala-pívot Stromile Swift (de lo cual servidor se alegra bastante), potentísimo jugador, sin duda uno de los más espectaculares matadores de la liga y uno de los mejores amigos de Pau desde que éste llegara a la franquicia de Tennessee.
Rudy Gay nació en Baltimore el 17 de agosto de 1986 (20 años), mide 2.03, pesa 100.7 kilos y juega de alero. Es un grandísimo atleta, muy rápido para su altura, con un buen tiro de 5-6 metros que también puede hacer daño en los postes y bajo los aros anotando y reboteando con un potente salto. Esta temporada alcanzó la eliminatoria previa a la Final Four de la NCAA con los Conneticut Huskies donde perdieron en la prórroga ante George Mason por 84-86. En aquel partido, Rudy anotó 20 puntos y capturó 6 rebotes, dio 2 asistencias y robó otros tantos balones. En total, esta temporada ha promediado 15.2 puntos, 6.2 rebotes, 2.1 asistencias y 1.8 tapones por encuentro, destacando especialmente en partidos como los que jugó ante Arkansas (28 pts), Syracuse (22 pts, 13 rebs) o Indiana (19 pts, 12 rebs). En el instituto ya demostró que era un jugador a seguir promediando 21.2 puntos, 9.2 rebotes y 3.7 tapones en su último año. En su primera temporada al más alto nivel, esperemos que aporte al equipo de Gasol todo lo que parece prometer. Suerte para él y para su equipo. (image: journals.aol.com)

04 septiembre 2006

Futuras estrellas

Esta tarde Sportmania ofrecía la final del torneo de la NCAA de baloncesto universitario americano entre las universidades de Florida y UCLA que se disputó el pasado 3 de abril. Los caimanes de Florida vencieron por 73 – 57 en un partido en el que no dieron ninguna opción a sus rivales y se erigieron como el mejor de los 326 equipos de la primera división del baloncesto universitario USA. La gran estrella del partido fue el pívot floridense de origen francés Joakim Noah con 16 puntos, 9 rebotes, 5 tapones y 3 asistencias, quitándose el sabor agridulce que le dejó el partido previo, semifinales de la Final Four ante George Mason, en el que se quedó en 12 puntos y 8 capturas bajo el aro. Previamente, en el anterior choque había sido una pesadilla para la universidad de Villanova con 25 puntos y 15 rebotes. Noah, que guarda un cierto parecido físico con el pívot de los Cleveland Cavaliers Anderson Varejao (ojo, sólo físico), tiene 21 años y es hijo del mítico Yannik Noah, último francés en ganar Roland Garros en 1983, y de miss Suecia 1978. Es un jugador temperamental en el campo y rápido como pocos bajo los aros, con una gran coordinación de movimientos y que sabe botar bien el balón. Mide 2.11 metros y pesa unos 102 kilos, buena proporción aunque necesitará ganar masa muscular (quizás su punto más débil) para enfrentarse a los “tanques” de la NBA. Aunque tiene tiempo porque ha declarado que se queda un año más en los “gators” de Florida pese a las tentativas de no pocas franquicias de la NBA. Una decisión con la cabeza como pocas veces se ve en jugadores de esta edad cuando son llamados por equipos de la élite nacional. Así que al año que viene Noah seguirá siendo una estrella del baloncesto universitario, y al otro… veremos. (image: elmundo.es)