26 agosto 2008

... y sobre la final.

Hace casi dos días que han terminado los juegos olímpicos y con ellos la competición de baloncesto. Después de la final entre Estados Unidos y España la cobertura mediática sobre la misma ha sido realmente abrumadora. Así que tras reflexionar sobre qué aportar a lo ya comentado, la verdad es que no se me ocurre nada nuevo. España jugó un gran partido y el equipo americano también con lo que ganó el que en condiciones iguales es más fuerte. El abultado marcador (118-107) podría indicarnos que fallaron las defensas pero es que los porcentajes de tiro no estuvieron nada mal, 51,4% para España y 60% para USA con un espectacular 70,3 en tiros de dos (es lo que tienen los mates). La prensa dice que es el mejor partido de la historia de España, quizá fue mejor el que ganó a Grecia en la final del mundobasket de 2006 por eso de haber ganado el título más que nada, no sé. El caso es que la entrega del equipo fue ejemplar. Como decía Navarro al final, sentían que “se había ganado una medalla de plata” en lugar de haber perdido el oro como en el europeo de 2007. Los aficionados también lo sentimos igual. Las protestas a los árbitros, los gestos de los jugadores como el de Bryant acallando al público, y que Boozer y Redd sólo entraran cuando quedaban unos segundos, indican la tensión del encuentro y que los americanos se lo tuvieron que tomar realmente en serio.

En fin, tras unos años zanganeando en competiciones internacionales, el equipo USA ha vuelto a demostrar que con una buena selección de jugadores y la mentalización adecuada son prácticamente imparables. A ver cuánto duran así.

05 agosto 2008

¿Estamos locos o qué?

Sin duda el verano es la época del año más favorable para los rumores en el mundo del deporte. Aunque en España el fútbol suele llevarse prácticamente toda la atención de los medios, éstos se están dedicando más este verano de 2008 a las novedades que envuelven a jugadores de la NBA y que aterrizarán la próxima temporada en clubes europeos. El interés surgía cuando Juan Carlos Navarro, ante una irrechazable oferta del F.C. Barcelona, decidía volver a la ciudad condal. En cuanto a los jugadores españoles más adelante le siguió Jorge Garbajosa que firmaba con el Khimki ruso, parece que a razón de 3 millones de euros por temporada, también motivado por un interesante proyecto deportivo que se había iniciado con la contratación de otro NBA, su ex compañero de los Raptros Carlos Delfino. Uno de los más sonados fichajes ha sido el del ex jugador de Atlanta Hawks Josh Childress, de 25 años, que jugará 3 temporadas en Olympiacos por 20 millones de dólares. Seguro que algún mate de Childress estará entre las mejores jugadas de la liga griega y de la euroliga cada semana como ya pasaba en la NBA, y que su pelo afro será toda una sensación. Más tarde se rumoreó que Jason Williams sonaba para el Maccabi, pero finalmente el que jugará con los israelíes será el puertorriqueño, ex de los Orlando Magic, Carlos Arroyo, por 2,5 millones anuales presuntamente. Jugadores como Brezec, Nachbar, Krstic y Boykins también se mudan a Europa.


Hasta ahora todo más o menos normal. En general, hablamos de jugadores que buscan más minutos en Europa y/o más ceros en su cuenta corriente gracias a los multimillonarios propietarios de algunos equipos. Lo que ya se sale del tiesto (por decirlo de una manera suave) es la supuesta oferta que el propio Olympiacos haría para intentar fichar a Lebron James en 2010, ofreciéndole entre 40 y 50 millones de dólares por temporada según “Sports Illustrated”. No sé por dónde empezar, pero no me creo que ese momento pueda llegar. Primero porque James ingresa ya sobre los 38 millones de dólares entre salario y acuerdos publicitarios con Nike, Coca-Cola o State Farm (según la revista americana Forbes), y cuando llegue la hora de renovar sus contratos no será precisamente a la baja. Por otro lado, no le veo viniendo a Europa a desarrollar su carrera cuando tenga sólo 25 años, a pesar de que ya hubiese conseguido un anillo (algo muy complicado). Ya es el joven menor de 25 más rico de América y no creo que por unos pocos millones de dólares más se decida a cruzar el Atlántico, por el tema del prestigio y por la leyenda en la que va camino de convertirse en la NBA. Las leyendas no hacen eso. Yo personalmente no sabría qué hacer con tanto dinero, aunque claro yo no me muevo en esas cifras. Seamos realistas.

15 julio 2008

Una agradable receta de verano

Sucede que te encuentras en Dublín durante 15 días por un tema relacionado con el trabajo. De aquí para allá sin parar, has desconectado más o menos de la actualidad en general y de la que rodea al mundo NBA en particular. Pero resulta que en cualquier lugar, en cualquier momento, puede surgir un diálogo acerca del tema que más o menos trata de cubrir este blog, incluso con alguien a quien acabas de conocer. Basta con escuchar una apostilla o atisbar un indicio que de pie a la pregunta del millón: ¿ah, te gusta el basket?; o más concretamente: ¿sigues la NBA? Cuando la respuesta es “sí” los comentarios empiezan a emerger. Primero cada uno expone sus gustos y preferencias, quizás un “yo prefiero…” o “a mí me gusta más…” pero siempre se busca el equilibrio para mantener una grata conversación. Se puede hablar del pasado o se puede hablar del presente; o se combinan ambos para establecer una relación entre Sabonis y Marc Gasol, por ejemplo. Es julio y hablas de los Juegos Olímpicos, de la selección española y de la americana. De Pepu y de Aito; Calderón, Kobe, Pau Gasol, etc. Con suerte, se empapan todos estos ingredientes con unas pintas en el Temple Bar, y se dejan cocinar durante un puñado de minutos.