aspectos parcialemte relacionados. LeBron James se quedó en 12 puntos, 9 rebotes, 9 asistencias… y 10 pérdidas de balón (casi un cuádruple doble), anotando 2 de 18 tiros de campo incluido un 0 de 6 en triples. Sólo una vez en toda su carrera había anotado menos canastas, fue el 29 de diciembre de 2004 donde falló los cinco tiros que lanzó en 17 minutos, luego argumentó que se había fracturado el pómulo. Anoche, además falló 4 tiros en el último minuto. Hasta los más grandes son humanos. En el otro bando fueron Pierce y Allen los que no estuvieron en sus números habituales. Pierce se quedó con 4 puntos (2 de 14) y 6 pérdidas de balón. Allen se quedó en 0 puntos (0 de 4), su primera participación sin anotación desde 1997 o lo que es lo mismo desde hace 852 partidos, tiene que dar rabia romper una racha así.La verdadera pelea estuvo en la pintura. Ilgauskas se quedó en 22 puntos, 12 rebotes y 2 tapones, uno de ellos sobre Garnett impresionante. El propio Kevin Garnett estuvo en 28 puntos y 8 rebotes. “Por eso tenemos tres superestrellas en el equipo” decía el pívot de los Celtics Kendrick Perkins al acabar el partido.
La gran diferencia estuvo en que Cleveland acabó con un paupérrimo 30,7% en tiros de campo y Boston con un aceptable 42,6%.
Resumiendo, ayer pareció que los Celtics habían aprendido del “susto” y del esfuerzo extra que les ha supuesto eliminar a Atlanta. Demostraron que también saben ser un equipo muy rocoso en defensa, al igual que en el último partido ante los Hawks... pero a poco que hubiera acertado LeBron se les hubiera escapado la victoria seguro. Sí, es cierto que como he mencionado otros dos que siempre aparecen en los Celtics tampoco estuvieron nada bien en el partido, pero, no sé, a estas alturas de temporada no veo a los que todos pensábamos máximos favoritos tan sólidos como los Lakers (sin ser partidista) o incluso los Hornets. De momento no se les puede decir nada porque ahí están 1-0 en semifinales de conferencia, pero parece que la decepción pueda llegar tarde o temprano y que haya mucha gente esperando para decir eso de "Where Upset Happens" (prensa, aficionados de la NBA…). Si los jugadores son conscientes de eso, y probablemente tras la primera ronda lo sean, creo que se puede convertir en un hándicap en determinados momentos de nerviosismo, aunque hablemos de superestrellas de este nivel. En eso consiste la presión.

